La Paz, diciembre 2011
Apreciada comunidad ignaciana:
De la carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Filipos, cap 1, 3-11.
“Siempre doy gracias a mi Dios, al acordarme de ustedes; y cuando oro, siempre pido con alegría por todos, porque me ayudaron a anunciar la buena noticia desde el primer día que la oyeron hasta ahora. Dios empezó el buen trabajo en ustedes, y estoy seguro de que lo irá perfeccionando hasta el día en que Jesucristo vuelva.
Está bien que yo piense así de todos ustedes, porque los quiero mucho, y porque ustedes comparten conmigo el trabajo de amor que Dios me ha encargado. En la cárcel, o delante de los jueces, ustedes siempre me apoyan para afirmar la verdad de esta buena noticia. Dios sabe que no miento cuando digo que los extraño y los quiero con el tierno amor que Jesucristo me da.
Le pido a Dios que ustedes se amen cada vez más, y que todo lo aprendan bien y lo juzguen correctamente, para que sepan cómo elegir lo mejor. Así, cuando Cristo vuelva, estarán sin pecado y nadie podrá acusarlos de nada. Porque, con la ayuda de Jesucristo, ustedes harán lo bueno, para que la gente alabe y honre a Dios.”
Este saludo del Apóstol Pablo expresa lo que siento en estos días en que nos preparamos para recordar la primera venida de Jesús y también para esperar su retorno.
Les deseo una Navidad llena de solidaridad, aprecio, compasión y afecto, y así seguro que será una FELIZ NAVIDAD.
Cordialmente,
Ramón Alaix, sj
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